Creo que nunca había reparado en lo bonita que es ésta canción. Antes me ponía triste y hoy la escucho y no la escucho para martirizarme, la escucho para disfrutarla.
This time music doesn’t makes my mood. It (I) has (have) grown up.
El invierno suele no gustarme, y el otoño un poco menos ya que marca el comienzo del fin del año y del ciclo que solía repetirse en mi vida una y otra vez. Terminar lo que había empezado al iniciar el año. Pero la espiral no tiene porque siempre girar hacia el mismo lado. Me he dado cuenta que las cosas que tengo hoy en mi vida son el fruto de mis decisiones, mi trabajo y la gente que me rodea. Siento que esta vez terminar el año será algo aberrante, sino que será un regocijo por tantas cosas que logré, realmente mi vida es plena en muchos sentidos y aún me queda la cosquillita de buscar más, de querer más. No estaba equivocado cuando predije esto hace casi 2 años. Y sin buscarlo lo encontré.
Ya no soy yo el que pide, ahora me piden a mi, amor y muchas cosas más. Que chingón es esto, sin embargo también trae responsabilidades. Esas horribles cosas a las que siempre les huyo :) pero que de vez en cuando les planto cara y digo a ver pues, let’s get this over with.
Así es esto de la navidad mi gente, si es que acaso se acuerdan de pasar por aquí de vez en cuando a leerme. No se alejen demasiado y tal vez alguna fría noche de invierno compartamos unas buenas anécdotas en compañía de un rico café caliente. Ahí les dejo una nueva rolita que hace juego con la de allá arriba. No olviden ponerla el 1o de enero cuando despunte el alba. :D












